Sábado 25 de Julio de 2009 19:03
Martini
La verdad es que desde hace tiempo quería decir esto: lo acomodaticios (i.e., conchudos) que son algunos de nuestros autores. Acomodándose a la FIL, veo ya por segundo (¿o tercer?) año cómo mucha gente con perfil mediático se lanza a generar libros de la manera más fácil: haciendo recopilaciones de artículos ya publicados en diarios o revistas.
Al menos algunos de los libros peruanos de mayor venta en las recientes FIL han sido producto de cero esfuerzo intelectual. Y no gracias a la genialidad o la inspiración que todo lo aligeran; me refiero a la flojera mental que hace que las personas apelen a lo que ya está a la mano, con mínima elaboración.
¿Ejemplos? Aquí les van algunos.
1. Pequeñas Infidencias: Beto Ortiz, probablemente urgido por la inminencia de la FIL, abre su Outlook y se vuelve un virtuoso del copy/paste, capitalizando su correspondencia electrónica con algunos famosos y pseudofamosos. Nadie le podría reprochar falta de fidelidad a su material: incluyó todo, hasta las faltas ortográficas. Una diva, la Beto.
2. Busco Novia: Flojonazo Renato Cisneros, otro talento de las transcripción automática imprime sus posts del blog homónimo que publica en El Comercio. Gol de media cancha, los lectores no podían dejar de comprar ejemplares: ¿por qué leer gratis en la web de El Comercio lo que podían comprar?
3. Traducciones Peruanas, Ampay Perú, Ampay Mujer: Si algo le sobra a la gente de Toronja es habilidad marketera y sentido de la oportunidad, en especial a Gustavo Rodríguez. Traducciones es otra de las numerosas recopilaciones que se podrían leer gratis en la web, pero, de nuevo, ¿para qué si se la puede comprar? ¡Encima de oferta, en vez de pagar 19 soles podemos pagar 12 soles por lo que en la web vale 0.0 soles! Las dos versiones actuales de los Ampay son un poquito más trabajados, aunque la receta sigue siendo haragana: maquillar bonito estadísticas en su gran mayoría puedes leer gratis en la web del INEI o en otras fuentes, ponerles harto color, algunos lemas creativos, ya está.
4. Bueno, Bonito y Barato: Mi ex-profe realmente me levantó los ánimos durante las viejas clases de Administración, pero en este doble volumen realmente se pasa. No sólo repite la indolente receta ya reseñada del columnista que genera libros como salchichones, sino que además el contenido realmente desmerece el calibre intelectual que Rolando tiene. A menos que seas un absoluto novato de doce o trece años de impoluta inocencia no sólo comercial sino cerebral, estos dos tomitos poco de nuevo o de siquiera formalmente original te brindarán. Podríamos decir de esta obra lo mismo que dijera el sesuso Villagrán de su antigua compañera de trabajo Florinda Meza: ¡regalada es cara!
Y bueno, me cansé de dar ejemplos. Y si piensan que estoy envidioso, pues claro que sí lo estoy. Tanta gente que se esfuerza hasta humedecerse el trasero de sudor escribiendo, investigando, y creando, sólo para ver sus libros languidecer en los estantes de las librerías, cuales amargados Salieris que vieran a descerebrados Amadeus desfilar en la otra orilla, coronados de --esta vez sí-- inmerecidos laureles.
Analice usted, desapasionado lector, este asunto, y verá que no siempre la envidia se equivoca.
Última actualización el Sábado 25 de Julio de 2009 20:13